Metahilemorfismo

El devenir es una distancia en el espacio de la Otredad (no pasa el tiempo, sino la Otredad). Es una distancia entre planos del ser (que llamamos estelas del Acto). Esto solo puede ser Dios mismo, u Otredad misma.

Si Dios no viniese o deviniese, el plano del ser sería inmóvil; bien porque hubiese llegado a su fin último: en este caso no se distinguiría de Dios, bien por ser algo diferente de Dios en Dios... cosa que parece contradictoria.

¿Qué resto deja el Devenir en el plano del ser, si es que deja un resto?...

De salto en salto lo que subyace debe ser *materia* de la Otredad... En realidad no podría ser otra cosa que solo Acto. Así que la materia subyacente es el conjunto de propiedades del Acto que hacen que de este Acto se provoque Devenir. Esto es, la *materia* es metafísica: es la Ley profética. Esta Ley tiene dos o tres propiedades fundamentales, entre las que están: la búsqueda de la pobreza Redimida (confianza), la condenación de la riqueza... y otras más (que las puede añadir Usted). La pobreza Redimida (la que NO es subproducto de la riqueza) solo la proporciona el Amor trascendente y la confianza. Riqueza y pobreza son la *forma* de la materia subyacente, pero la riqueza es la antiproyectada....

La *materia* metafísica u Otredad subyacente, que solo se da en el Acto del hombre (o mejor solo en el Acto) no tiene propiedades de riqueza o pobreza. Estas son solo sombras de la naturaleza verdadera del Misterio (o Dios para los creyentes): una *salvífica* o simplemente correcta (el hombre encuentra el camino de Dios ya que tiene la Libertad de Dios) y otra antiproyectada (Dios salva, que se identifica con el fenómeno religioso: miedo, muerte, pecado, humillación, salvación por la riqueza... la propia o la que a otros se proporcione... Los sentidos rico-->pobre, pobre-->rico son como vectores veritativos que dicen en lógica: pobre a rico es falsa en el sentido común de rico, y rico a pobre es falsa si esta pobreza es antiprofética, como por ejemplo la pobreza mística y no profética... La única pobreza redimida es la profética, como la de Job). Estos argumentos fundamentan el sentido correcto de proposiciones ambivalentes como esta de *los valores están antes que las partes interesadas*. Sería algo así: La profecía verdadera está antes que las partes interesadas... etc.

Metafísicamente, la moral está (después o) dentro de categorías superiores, como son las materias subyacentes de riqueza o pobreza, derivadas de la verdadera o la falsa profecía... En realidad era una tontería decir esta simpleza de forma tan complicada... A lo mejor es que en la complicación está parte del sentido de las proposiciones.

¿Qué habría que decir de los sacerdocios?... En realidad son indecentes. Viene bien como metáfora la liquidación de los sacerdotes de Baal en Reyes 2, 10... Cristo se tuvo que aguantar con las castas sacerdotales, pero era laico.

El liderazgo es eficacia y eficiencia para conseguir un fin... ¿Qué fin, según se viene diciendo arriba? Por eso he hablado a veces de pobreza eficaz y eficiente... Es la manera más correcta de enfocar el sentido del quehacer del hombre, o agrupaciones de hombres (aunque confío poco en las agrupaciones. Hay por ahí un fenómeno de antiproyección o naturalización intrínseca al fenómeno de agrupación, creo. Quizás la eficacia y eficiencia *naturales* que están ausentes de profecía (ver esto)... Eso que Nietzche decía de que la moral va contra la vida; y las agrupaciones, hoy por hoy son sobre todo vida natural... etc)

Total!, que las potencias son todas recursos mientras no estén en Acto (o sea se encuentren con Dios en la aplicación de una moral derivada de la Ley profética... Recordamos también que el llamado ontomotor se expande al infinito *físico*, o sea, hasta donde ya se gripa el conocimiento: es aplicar el ontomotor a una potencia en particular y conectarla en forma de ontomotor con cualquiera otra que le corresponda como siguiente en un ontomotor mayor, o *expandido*)

 

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