Tocar a Dios (o la profundidad del pozo)

Dios no está en el plano del ser, sea Dios lo que sea... Para que esto no sea muy contradictorio, al menos no más de lo conveniente, deberíamos llamar -plano del Acto- al plano del Ser... y dejar al ser cómodamente en el espacio de la Otredad, por donde navega Dios. De este modo se entenderá mejor que toda la cosmología (los cuadraditos esos del ontomotor) sea Acto: toda la naturaleza visible y el ser visible lo son porque están en Acto... Si no llevamos el ser a la Otredad, seguramente estemos antiproyectando (algo así como ser conservadores sin saberlo). No es extraño que el acto sea más que el ser, la Creación es así: Devenir + Acto.
Muchos dicen que la fe es superior a la ciencia... pero si les pides un certificado de Dios a uno de esos que se dicen creyentes, te lo dan. Y si se dice sacerdote ya ni te cuento.
Fundamentos de esto:

.- Ambivalencia proposicional universal: Esta ambivalencia es una propiedad del ser debido a que es una estela del acto. No se por qué, pero la Verdad se dice con proposiciones contradictorias. La Verdad NO es una verdad lógica. Su naturaleza original es otra. Eso es lo que está oculto al conocimiento claro (como en un espejo como decía Pablo de Tarso)

.- Antiproyección (por meter cosmologías o Dioses en el contrato de hombre...)

Este es uno de los casos de proposiciones del tipo: Verdad>Fe>Dios.

No os preocupéis, siempre podréis encontrar alguna proposición de sentido contrario que calme vuestra agonía (Dios>Fe>Verdad)... En caso de dudas, cumplid la Ley.
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