Unidad, pluralidad

La paradoja es:
Decimos que los eleatas están inmersos en la unicidad, pero su pecado es el de ser diversos... O sea, que en realidad están inmersos en la multiplicidad.
Decimos que los heraclitianos están inmersos en la multiplicidad, pero su pecado es el ansia de la unicidad.
Los eleatas nunca serán capaces de decir que dos profetas son iguales: sus profetas son diversos. Esa ley pertenece a los heraclitianos.
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