La ventana y la linterna

En este sentido, la santidad no lo es por la acción sino por el Acto. No lo es por el hecho sino por la profecía (no todo el que dice Señor, Señor; en tu nombre hicimos muchos milagros). Se necesita un tercer eje claro para que la santidad pueda ser una tautología alfa, y el hombre devenga en Dios. La verdad como logos aparece solo en el sentido de las proposiciones y, al haber una sola lógica, el sentido hay que buscarlo en la naturaleza alfa o beta de las mismas. Esta naturaleza, deviniente o antiproyectada, funciona como una luz. En las tautologías alfa la luz que Deviene es la de la Otredad al coincidir idea, hecho y valor en un vector hacia la pobreza redimida: la autoconciencia lo es porque lo es hacia la pobreza; Dios no es ni será nunca rico, sino pobre. Esta luz entra en la identidad materia=espíritu como por una ventana. En las tautología beta la luz que deviene es la antiproyectada, ya que el vector de sentido lo es en la dirección perpendicular, hacia la riqueza (Dios no es ni será nunca rico). Esta luz no deviene de la Otredad, sino de la cosmología, por un contrato puro con Dios (cosa prohibida. Recordamos que si se mete a Dios en el contrato del hombre, sale del Acto). Este es el caso de una linterna que se enciende en el seno de la oscuridad. Las formas veritativas lógicas pueden ser idénticas en un caso y otro, pero hay que saber descubrir la ambivalencia y denunciarla. Para el profetismo social (o para influir en la meteorología socio-política) yo les diría a los esforzados en estas lides que cambiasen el sentido de sus proposiciones: no deben decir *no a la pobreza*, deben decir *no a la riqueza* en cada una de sus libertades salvajes individuales.
Muchos devinientes no sabían que lo eran. Pasaron por este mundo concluyendo la falsedad del espíritu como un devenir religioso (ser dado y ser construido) que se veía claramente mermado por un Devenir misterioso que atravesaba su razón y su autoconciencia. Incluso eran enterrados en zonas separadas de los cementerios, acusados de ateos, siendo los verdaderos creyentes sin necesidad de la fe (¿cuándo hicimos esas cosas?). Juan Bautista fue el más grande entre los nacidos de mujer por profeta, no por santo. Dios deviene con el hombre y el hombre deviene con Dios. Por esto el Acto se da de todos modos (que ya se indicó como comentario de una imagen en Visión del conjunto.
La proposición ambivalente (la forma veritativa lógica o figura lógica) de esto es:
* Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el hoyo*.
El sol no manipula, o bien calienta o destruye. Los cobardes quieren huir de esto y se esconden debajo de las piedras, donde reina la oscuridad. Los escuchantes deben saber qué es sol y qué es la luz de una linterna.
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