Lo que habla la boca

Los hechos son ciertamente dóciles a los modos de figuración---(para saber el sentido de p o no-p, hay que determinar cuándo es p verdadera. Aunque hay una sola realidad, hay dos mundos, p y no-p intercambiables)...--- de modo que siempre podrán corroborar un modo de figuración según una forma lógica. Todo concuerda, esté antiproyectado o sea deviniente. Aún así, esta no es la Verdad política, sino que los modos de figuración se deben corroborar por los *rasgos* Wittgensteinianos 4.1221 (2º acto 2º). Corroboración por los rasgos es similar a *por sus actos los conoceréis*... La figuración derivada de una mística de los hechos es falsa (la Verdad Absoluta debe ser concordante con los rasgos (de la abundancia del corazón habla la boca).
Sigamos...: Hay signos de los rasgos distintivos de los conceptos formales, no solo en la estructura lógica, sino en la moral. Y devinientedevinientedevinientedevinientedevinientehay una correspondencia entre esos rasgos y los modos figurativos alfa y beta (quizás no tanto entre esos rasgos y los rasgos distintivos del concepto formal lógico, ya que seguimos defendiendo que hay un solo lenguaje y dos modos proposicionales alfa y beta. Según esto, el segundo acto segundo no sería el hecho de tomar una categoría un objeto, sino de mostrar un rasgo distintivo de un modo de figuración en una proposición (de la abundancia del corazón habla la boca). Si los hechos son incapaces de otorgar la categoría de segundo acto segundo, tampoco la sicología podría dar explicación del por qué se usa un rasgo o un modo figurativo u otro... Parece fácil y evidente que la falta de capacidad de asimilación de la información de entrada o su ausencia por cualquier motivo, por ejemplo por inducción maliciosa o imprudente daría como resultado este estado de irredención del Hombre, pero hay un detalle en este rasgo que pertenece a un Dios firme en su propósito de ser mostrado y descubierto, que tiñe ese rasgo de un modo reconocible para el corazón del cristiano (también llamado deviniente): Este rasgo se traducirá posteriormente a lo que se puede y no se puede hacer, y lo que se debe hacer, sin ser doctrina. Los signos distintivos devinientes o antiproyectados tienen un correlato visible (banderas, modos de vestir, de hablar y hacer chistes: ética y estética son la misma cosa...), pero ocurre que en los 90º entre la antiproyección y el devenimiento hay una infinita variedad de estéticas que corresponden a figuraciones en práctica, y que en realidad no pueden mostrar claramente el rasgo del modo de figuración, por aquello que dijimos de que los hechos (la estética) no son capaces de dar todo el sentido al modo figurativo (a la cosmología individual). Esto es más o menos lo que significa que la mística de los hechos (su capacidad de donar sentido) es falsa. Esto es lo que se traduce de las palabras aquellas por las que Jesús de Nazaret no reconocía a aquellos que habían hecho cosas que se suponía que Él debía reconocer) y los condenaba.


Habría que buscar los rasgos distintivos de los que se pudiesen llamar conceptos formales devinientes o antiproyectados, a través del estudio de las variables proposicionales en las que el rasgo es el que permanece constante, para todos los símbolos que caen bajo el concepto (espacio lógico al fin y al cabo, pero con rasgos). Al final tendría que clarificar un concepto formal (o su uso figurativo, mejor dicho) como bueno o malo, de forma clara, conectándolo con las claves (los rasgos) del modo figurativo cristiano (alfa).

Witt. 4.1241 habla de si tiene sentido el camino a través del ser, de forma que sea un camino con sentido, o sin él. O bien el sentido hay que encontrarlo en la proposición puntual, en algo concreto que involucra la sustancia del mundo con el modo de figuración y su resultado en forma de proposición. Los rasgos Wittgensteinianos de los modos alfa y beta son distintos y corresponden a *mundos* lógicos distintos (metalógicas). Esto es: un solo mundo lógico (objetos y rasgos lógicos distintivos del objeto) y dos modos de figuracion (rasgos distintivos de la proposición: lo que se debe y no se debe hablar).

Lo bueno para un antiproyectado se define por rasgos metalógicos (y lógicos por imperativo lógico: aquí está nuestro trabajo) distintos a los de un deviniente.

Es obvio que el pacto político debe serlo sobre los rasgos metalógicos-lógicos devinientes.
Powered by Redaxscript 2.1.0 o Design and realization by Jörg Steinhauer & Henry Ruhs