El principio de humildad

Dios deviene al conocimiento para todos los hombres. También para los que se dicen creyentes. Creer es vivir la agonía de la fe. Este es el principio de humildad. La fe no fundamenta a Dios, solo informa sobre su ser y su devenir. Proposicionar a Dios no es posible fuera del lenguaje parabólico sin paralizar su devenir. Por eso la ley, la doctrina y el conocimiento positivo son contrarios a Dios. Porque incumplen el principio de humildad. A efectos prácticos, cumplir el devenir es igual que entrar en el caos. Pero aunque haya que gobernar los sucesos, hay que hacerlo siempre desde el principio de humildad. El nuevo mundo se hace así, y no de otro modo. Por eso el ordenamiento social no es nunca trascendente... Ni siquiera el principio de pobreza eficiente es trascendente. La trascendencia se da solo en el Acto. El resto son sombras "platónicas"...

¿Quién es mi hermano en la fe? Mi hermano es el que sabe esto y lo aplica. Va peregrino por el mundo, como se ve
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