Arre borrico

Sobre la antinomia moral-naturaleza:

EN SÍ:

La armonía moral-naturaleza, si es que existe, es una armonía entre mundos a 90º (armonía *en sí*)

En sí.
Naturaleza
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En sí.
Moral

PARA SÍ: Progreso indefinido de la conciencia moral hacia la santidad.

Este movimiento, de existir, es totalmente casual (dado-construido).

En el ser permanecen todas las figuras. La muerte no mata las figuras. No puede hacer nada con las figuras. No se debe figurar la muerte. Se puede morir, pero no figurar la muerte. Esa es la libertad y la agonía del hombre, de Dios en el hombre.

Esta figuración de la muerte es uno de los fundamentos del terror depredador de los conservadores (weltanschauung).

La santidad que se puede proposicionar como tal en el plano de lo visible lo es en forma de *resto* del Acto de Dios y/y de la Figuración del hombre. En todo caso, este tipo de *evidencias* Jesús las trataba como deuda (lo que teníais que hacer, eso hicisteis), y no como amor (unión de Dios con Dios en el hombre) (nos acordamos del dibujo del paseo de Bartolo):

Sobre el tercer postulado de la síntesis moral-naturaleza que dice:

*El Santo Legislador sanciona la unión moral-felicidad*.
Esta sanción la hace la autoconciencia del hombre. Cuando la gente hace que reza, en realidad habla consigo mismo, con sus autoconciencias (donde mora Dios). Si están muertas, hablan con un muerto (no todo el que dice Señor-Señor entrará en el Reino de los Cielos... Un Dios muerto no entra en el Reino de los Cielos. Esta es la que de forma cursi se ha llamado *enajenación* de Dios... ). Si la autoconciencia está viva, no necesita la felicidad... Se basta a sí sola (salvo que le de la envidia, el hijo justo vive bien con el Padre). Lo malo es que esta sanción puede ser deviniente o antiproyectada. En todo caso no existe esa sanción en el movimiento de lo dado-construido. El movimiento natural no es moral. La caída de una piedra no es moral, ni tampoco el hecho resultante del Acto y la figuración es moral. Los hechos siempre son el resto o resultado del proceso de figuración de la autoconciencia (no puede el árbol bueno dar frutos malos...). No es el hecho lo importante, sino la autoconciencia que gestiona esos hechos en un campo de visión que está ordenado por una voluntad hacia el bien o el mal en segundo lugar, pero hacia la verdadera o falsa profecía en primer lugar. La armonía entre moral y felicidad es una armonía cosmológica... No es un proceso sino un dato para el proceso de profecía. Recordamos que la moral en acto entra a 90º del plano del ser (a veces se visualiza en manifestaciones raras-extrañas del hecho moral; pero esto es solo una visión confusa de este asunto).
Como dice Wittgenstein: el sentido de la vida está fuera de la vida; así que buscarlo es de necios (el mito del Arca de la Alianza). Un burro busca más un camino que un sentido (por eso los usaban para trazar las calles de los pueblos). ¿Será por esto que Dios decía: al burro de tu enemigo, ayúdale a llevar la carga?... Es un chiste!
Pero es así como hay que figurar la ciudad nueva. (pongo ciudad nueva en minúscula, igual que pongo Dios de Nazaret).
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