El sacerdote pagano

«Cierto que a la iglesia católica no le gusta la palabra revolución... Le gustan las palabras continuidad, identidad, infalibilidad...» (Hans Kung. Existe Dios? p. 167).
Esto parece Aristóteles mesurado, pero no es más que Parménides exaltado, Platón oficiante. Una cosa es Dios en la Historia y otra muy distinta la Historia hecha Dios, Becerro del oro y del petróleo. Ese Dios quieto y uniforme, ese universo paralizado, permanente señal del dominador, garante de su codicia, del insaciable apetito del aterrorizado conservador, que ataca cuando Dios se mueve, pensando que se destruye el universo.
Powered by Redaxscript 2.1.0 o Design and realization by Jörg Steinhauer & Henry Ruhs