El hombre tranquilo

Devenir puede ser fundamentalmente el descubrimiento de hechos existentes (nada más que esto valdría para demostrar la inexistencia del tiempo, y la existencia del Acto y el Devenir; del ser como entrada del superser "a la velocidad de la luz" (si un ciego guía a otro...) en la autoconciencia del Hombre, como nube de Prandtl-Glauert. El Hombre como Dios que despierta a sí mismo... El Hombre como droga de Dios (no al revés).

Esta es la cárcel para todos, devinientes y antiproyectados: la mudez, la ceguera y la sordera.

La conciencia nunca sale de la estructura lógica.

No es que Dios escriba derecho con renglones torcidos (el entendimiento ufano), sino que está mal escrito (la humildad de la estructura lógica).

PD:

Con razón me puedes decir que llamo humilde a lo que llamo "anárquico y bestial" aquí.

Así, a lo rápido, diría que lo bestial lo pone el entendimiento; cierta clase de entendimiento... Dos clases de entendimiento, dos mundos.

Pues sí, hay dos mundos con los mismos hechos, como hay dos panes con la misma masa. A mí me da por pensar que la realidad misma son súper-hechos.

En realidad si digo que Dios y hombre son la misma cosa, tengo que decir que es lo mismo ser y súper-ser, entendimiento y estructura lógica...

¿Qué queda de todo esto? ¿Hay alguien ahí?

No puede uno hablar.

No puede uno hablar consigo mismo.

Ahí hay un Dios tranquilo... Un hombre tranquilo...

No puedo determinar el Devenir, ni el súper-ser... ni el Acto. La cosa no avanza. No puedo traspasar los límites, salvo que el hombre y el Dios tranquilo, el agujero trascendental, se reduzcan a la calidad, el orden y el número de las proposiciones, verbales y no verbales.

....

La cara de Dios

Dios no ha venido tanto a salvar al hombre, como a condenar a los hipócritas.
Más o menos es lo mismo que esto:

*Dios no ha venido a salvar al hombre, sino a visitar a los profetas*.

Los presocráticos y la antiproyección

Quizás para entender un poco esta proposición, sea conveniente rememorar algún razonamiento conocido como el siguiente, sacado de un libro de texo de hace 40 años, en la asignatura de Filosofía (PREU o COU... por ahí). Dice así:

"El pitagorismo se convierte en el intento obsesivo de escapar a la amenaza del apeiron... Así pues, apunta aquí una dimensión radicalmente ausente de la intuición básica de la Physis que había inaugurado la filosofía... platonismo y cristianismo recogerán este testigo".

El dibujito de más abajo pone el plano del ser con el apeiron, y además, pone un cuarto eje de otredad... una loncha de jamón, es jamón.

Con esta constitución, sí puede entenderse eso de que tus amigos te consideren misterioso no por conocido, sino por desconocido... (es penoso esto, ¿eh?); y otros razonamientos por el estilo.

**********************************************
No es la moral la que va contra la vida en realidad. Que eso suceda así, es por una propiedad de antiproyección de la naturaleza "en sí"... ¿Cómo se hace eso? Ahora mismo no lo se. Podemos recordar lo que se dijo en el enlace llamado Título pendiente. Nietzche llevaba razón... pero esa razón no completaba una verdad. Es la Vida verdadera la que va contra la moral antiproyectada...

Aunque hablar de agua, fuego y tal y tal parezca una carajotada, el verdadero desafío es no separar la materia del espíritu, que es lo que pasa en realidad. Los eleatas (bueno la serie que le sigue de Platón y el diplomático Aristóteles, con los sofistas aún no lo tengo claro...) no soportarían esta identidad. Los eleatas actuales de ningún modo. Les quitas su psyché y los haces polvo... Pero los presocráticos llevaban razón. El apeiron y el arkhé se parecen más al acto que la idea, que es una pura convención matemática para separar la materia del espíritu... Bueno, él hizo lo mismo que ahora intento yo pero al contrario.

La idea de la naturaleza como identidad entre materia y espíritu se pega bocados con la idea de pecado como separación del absoluto por clinamen (o por separación pura y dura, que ya dijimos que era un disparate en este enlace...
---------------------------------------------------

Pero el silogismo parece que no sale... Si la comunidad es naturaleza en si y decimos que la naturaleza es identidad entre materia y espíritu (para que se pegue bocados con la idea de corrupción o pecado por distancia medida al ser de Dios), pues no puedo decir que la comunidad no pudiese formar un solo cuerpo... y esto refuerza la tesis del espíritu como otro ser distinto... y ganan los platónicos.

Este enfoque no es bueno... Ahora mismo están activas:
- La comuniad no hace profecía porque no es una sola carne: si la comuniad deviniese, todos los hobres serían salvos por el hecho de ser comunidad. Si la comunidad antiproyectase, la salvaría Dios.
- La comunidad es naturaleza y se porta como naturaleza: dependiendo de la cantidad de devinientes o antiproyectados, la naturaleza concluye de un modo u otro: como dice Anaxágoras, dependiendo de una cantidad *crítica*, la naturaleza está devenida o antiproyectada dependiendo de la cantidad predominante en una comunidad u otra.

En el uso político pueden darse varios casos:
1.- Toda la masa es deviniente. De este caso no conozco aún... aunque puede haber pasado alguna vez (como ese caso de haber encontrado 40 cocodrilos en una charca del Sahara...)
2.- La masa crítica es deviniente: la comunidad deviene en sus principios
3.- El número de devinientes no llega a la masa crítica: la comunidad no cumple su función política metafísica: o sea que no deviene... Este es si cabe el caso más común, porque lo que más abunda es el miedo a la vida y a la muerte (no confundir la muerte con el dolor...)

Parece que el problema de la comunidad se resuelve así: no es naturaleza solo. La fórmula es: Naturaleza = ser = espíritu + superser (en ciertas cantidades)
----------------------------------------------------

Con la antiproyección se crea un mundo perfecto, que es el mundo de la idea. No se si es que a lo peor es necesaria la idea para poder antiproyectar. A mi me va sonando bastante que esto lo haga la naturaleza por sí misma, lo que pasa es que lo hace en el hombre; gracias a Dios no en todos ¿Será por Espíritu Santo? Verás tú que va a soplar por la izquierda. A los que protesten les podemos decir que para soportar esta estructura de pensamiento sin caer en el pecado, hay que vivir en Gracia, o tener una Fe verdadera... o aguantar la agonía de lo real... no se.


Febrero

Si a o b cambian a da y/o db, R cambia a dR; entonces aRb cambia a dadRdb... Si se mantiene R (el modo de figuración) en la ecuación (da; db) en lógica solo es posible si se niega d, esto es, si se niega el cambio de naturaleza. Los hechos van a responder a esta violación... Dios no interviene en esto. Es el hombre solo el que tiene que reconocer a Dios en los cambios, y para ello no hay que irse a lo universal sino a lo concreto. Esta violación figurativa crea el mundo que yo quiera. Este es el fundamento de la mentira. R puede ser incluso una función de verdad (solo hay una forma general de la proposición).

Deslocalizar la R es precisamente hacer *loco* al vector entrega (del ontomotor), que es a su vez el fundamento de la Fe.

La ambivalencia proposicional universal quiere decir: la figuración pone los hechos dentro de un mundo lógico. (Desde la Otredad el hombre crea una realidad y la hace aparecer en forma de hechos). En parte puede referirse a Wittgenstein TLP 2.225....2.031.

Sobre que las figuraciones alfa y beta son inmiscibles puede verse en Witt. 2.174.

El objeto en el espacio metalógico se mueve (o el espacio lógico es el que cambia sobre el objeto metalógico).

(da; db) es la ley universal de movimiento natural (ecuación de Prandtl-Glauert); dadRdb es el movimiento deviniente de la autoconciencia; daRdb es la antiproyección.

En lo moral, fijar la R es obligar a Dios a las categorías, u obligar a la autoconciencia a un modo de figuración... Esta es la típica verdad ambivalente.

Dar una vuelta por el paisaje para buscarse a sí mismo significa: voy a ver donde hay un agujero en lo visible para contemplar la Otredad. La naturaleza tiene agujeros... Estos agujeros se muestran en determinados ángulos del paisaje o de una imagen. También podría ser un olor o un sonido.

El problema general es un problema de figuración y representación (cubos proyectados sobre las caras del cubo trascendental).

El tiempo es una propiedad del acto segundo que yo ya tenía establecido en las condiciones previas para mi modo de figuración (comparo mis procesos de entrada con mis procesos de salida: algo así como lo de que el tiempo es el tiempo del reloj).

El tiempo es materia.

El Devenir no es tiempo.

El tiempo mide el Devenir en forma de cambio.

El movimiento es un modo de cambio.

Movimiento en el tiempo es lo mismo que decir: cambio en la materia.

El Devenir de Dios está identificado con los cambios en la naturaleza del hombre.

A efectos de la autoconciencia, la multiplicidad da igual. Esta es una realidad terrible porque la realidad es Dios múltiple autoconciente. Es un misterio el por qué Dios sea así.

El imperativo profético no es un imperativo legalizado. La psique, como distancia entre la dirección y la operación ahorra mucho esfuerzo de la autoconciencia con la legalización (ganarás el pan con el sudor de tu frente, o su sinónimo latino de patientia veritatis). Esto frente al sudor por el perfeccionamiento cosmológico (eficacia y eficiencia) o engorde cosmológico. Esta es la perpendicularidad entre el Devenir en un imperativo profético y el antidevenir como una función de perfeccionamiento cosmológico universalizado (salida plana de la autoconciencia). La huida de este esfuerzo debido (miedo a Dios / miedo al hombre) es lo que otras veces hemos llamado *esconderse debajo de las piedras*.

Hay que estar para la muerte profética, no la cosmológica. Pero hay que cumplir mínimos.

Dentro de un modo de figuración determinado, la infamia aparece como *lógica*... Esto es porque ambos modos de figuración tienen la misma forma general de la proposición. En realidad están diciendo que es *metafísica*. Se ve que todo esto proviene desde fuera del ser.

La resultante en los hechos no depende del voto, sino de la media deviniente o antiproyectada. Esta media se porta como ecuaciones de clima. El voto medio no será el que determine un resultado en los hechos, sino el grado de figuración dominante. Uno puede votar veinte veces a la izquierda, que si está antiproyectado, su voto real ha ido a la derecha. A veces también se da el caso contrario. En ambos casos se aumenta la media global, pero se disminuye la local. Esto solo puede ser si el mundo se dobla. A este tipo de gentes se les lama *singulares*, que no es exactamente una singularidad moral como la hipocresía, sino una metafísica, de doblamiento geométrico del mundo. (Nos acordamos de aquello de enfundarse la mano derecha con el guante izquierdo)... El político cristiano huye de las leyes. Los 45º le parecen poco. La ley está hecha para el hombre, no el hombre para la ley.

La metafísica no puede establecerse como ciencia porque la acción humana se establece desde fuera de la existencia visible, desde la Otredad. El Devenir es el segundo acto segundo.

Cosa, objeto, esencia, acto segundo... Cuando se habla de esto se está hablando del comportamiento *visible* de la Otredad. Una proposición metalógica no puede ser expresada por una proposición lógica, y si lo hace da cualquier resultado.

En la identidad materia=espíritu se cumple que Dios fluye. Por eso, condenar el librepensamiento es pecar. El librepensamiento es un proceso, no una doctrina. Condenar esto es condenar la Dignidad Revelada del Hombre. Sin este proceso, el hombre queda constreñido por un dios jardinero, y convertido en un bonsái. Es cruel.

Si la fe coincide con el librepensamiento, tiene sentido deviniente. Si es al contrario, la fe es una tangente a la curva vital... no va más allá de ser un gustirrinín de la vida (por ejemplo ese americano que disfruta matando a los iraquíes por simples cuestiones culturales)... No se puede sustituir el Librepensamiento por una fe determinada, como no se puede imponer la Democracia. La salida normal de la Fe debería ser un pacto validado. La pregunta ¿fe en Dios, dónde? se responde: en el acto segundo aristotélico. Es la Fe en el Dios que Deviene en el librepensamiento. Por eso el Hombre es la oportunidad de Dios.

Una orden es un verdadero límite místico porque no tiene una contradicción que la fije como una proposición con sentido, sino que o bien cumple o no un imperativo profético.

La figuración pone el ser así, de este modo. Pone los hechos. El ser así es un tú debes. Ética y estética son la misma cosa.

Hegel dice con esfuerzo filosófico lo que Wittgenstein dice con claridad lógica.

El Devenir natural de Dios como multiplicidad (eje de lo dado) no es profético; de hecho es despreciado por Jesús de Nazaret cuando hace prevalecer su palabra por encima del cielo y de la tierra, o cuando calma su ira en las bestias. El Hombre=Dios es por esto mismo la verdadera naturaleza del hombre. Como Witt. podemos decir que el sentido y el valor del mundo han de estar fuera del mundo, pero dentro del Hombre. Así son las identidades Dios=Hombre: una perfección de la creación. No habría otro fundamento por el que se pudiese afirmar que valemos más que muchos pajarillos. Podríamos despejar algunas dudas si decimos que esta identidad se cumple en lo dado-construido-devenido, y no en lo dado-construido solo (por ejemplo una cosmología). Es precisamente lo Devenido lo que no es proposicionable por la forma general del mundo, de Dios y de la proposición. El Amor de Dios es un Devenir del Hombre. Esta es la forma general de la proposición según las tautologías alfa.

Necesidad, realidad y contingencia son variables de las ecuaciones de movimiento caótico incausado del ser como nube de Prandtl-Glauert. Los hechos metalógicos perfectos solo se dan si estas variables no se tienen en cuenta para la acción. Pero no debe esto convertirse en norma o doctrina, ya que se antiproyecta y vuelve a convertirse en una condición de necesidad, realidad y contingencia. Los modos de figuración cristianos son en realidad *agónicos* o *antinatura*. Sí es posible pensar que es una supernaturaleza del Hombre la que es capaz de soportar el vacío del ser y el encuentro con la Otredad, Dios o el Misterio en el Acto. El cristiano muestra esta naturaleza. De este modo muestra hechos estridentes a lo dado-construido según qué modo de figuración (ética y estética). El espacio metalógico puede mostrarse en una combinación de hechos en el espacio lógico, al igual que se puede ver la Otredad en ciertos ángulos del paisaje. Se podría decir que lo real es más *cumplido* que *verdadero*, si acordamos que lo absoluto de una Verdad se muestre como Verdad en camino, donde su aparecer es un tercer eje de su naturaleza de Verdad más que una perfección de lo dado-construido, que no tienen potestad sobre el aparecer. Pero lo Devenido solo puede darse en la forma única del mundo. Por esto Dios coge lo que más le conviene de la proposición: la Verdad y/o la Razón y/o la Fe.

Todo lo real es racional y lo racional real (dice Hegel)... Esto será así si lo que es el caso, o bien es independiente del modo de figuración o los hechos son puestos por el modo de figuración. El mundo se prefigura desde antes de la Razón, desde fuera del ser. Una vez establecido el modo de figuración, se buscarán los enlaces de hechos que la retroalimenten permanentemente. De este modo la mentira deja de ser un simple error en la figuración profética sino un completo proceso de antiprofecía: el ancho camino de la perdición. Un cristiano no suele salir de los imperativos de pobreza física, que son más excelentes que los imperativos procedentes de la Ley, aunque a veces el imperativo profético tenga que hacer las veces de Ley, por ejemplo en el amor.

La Verdad como modo figurativo es una ganancia metafísica, pero es pérdida en lo natural.

La causa y el efecto en Hegel, son similares al efecto de Prandtl-Glauert.

En Hegel, sustancia-accidente, causa-efecto es igual a figuración-hecho.

La misma cosmología es el proceso de figuración. Esta es la forma general de la proposición.

Que Dios es Hombre significa que el Hombre es Dios. A los paganos y a los verdaderos ateos les interesa deshacer esa ecuación. Ni Dios debería tener problemas de Hombría, ni el Hombre de Divinidad. Esa y no otra es la identidad Dios=Hombre.

La firma de un contrato es el establecimiento solemne de una distancia en el plano del ser. Las categorías aplicadas a un contrato son las que establecen los hechos. Contratar y figurar es lo mismo. El devenir se compara con el tiempo del reloj. La libertad de expresión se compara con el modo de figuración, que a la postre coincidirá con la esencia de la cosmología individual, que es la parte motora de la emisión y realimentación del propio modo de figuración. Si el modo de figuración está dañado, lo estará la libertad de expresión. Parecido al grado de disolución, la libertad es una propiedad genérica (como la disolución) y la expresión hace la función de grado, que deberá responder a una propiedad intrínseca al elemento actor de este proceso (el proceso de libertad de expresión). Al igual que el grado de disolución dependerá de la naturaleza de los componentes, así la expresión, como resultado del proceso de figuración en forma de proposiciones deberá ser a la postre congruente o incongruente con imperativos proféticos. Aunque no se puede mostrar claramente el imperativo profético, como voluntad misma de Dios deberá ser solo una parte de las posibilidades de lo real: sobre lo que debe y no debe decirse; sobre lo que debe y no debe hacerse. El problema es que no hay garantía de que incluso cumpliendo los más fuertes imperativos proféticos de Jesús de Nazaret haya garantía de estar cumpliéndolo, ya que si el modo figurativo está estropeado, el resultado final es el engaño, por el que la apariencia (un ejemplo de apariencia antiproyectada es por ejemplo la llamada santidad) atrae a otras autoconciencias al objetivo final de la antiproyección, que es la depredación, la generación de pobreza irredenta y la defensa brutal del capitalismo*.

Antiproyección es la determinación fija de los límites místicos (algo así como que ha sido demasiada la prisa por llegar) mientras que en realidad debería ser un proceso. Fijamos las categorías para esa determinación, y a partir de ello sigo como si nada con mi proceso de figuración. Un deviniente dirá: (a) puede cambiar a (a)´ y la relación R puede cambiar a R´ en sus relaciones con (b) o (b)´. Un Dios Nuevo Deviene en este espacio lógico. Un eleata dirá: es posible que (a)´esté en una relación no permitida consigo misma... Detrás de todo esto hay un miedo arcano al movimiento. Algo así como matar al Dios nómada (ese de Abraham, Isaac y Jacob) que solo aparece en estos procesos de cambio o movimiento. Como en entornos reducidos, que sepamos, la sustancia del mundo no cambia en cantidad, los cambios en la naturaleza son el soporte del Devenir. Pero hay que tener presente que, mientras para la naturaleza las salidas de proceso son de riqueza hasta la muerte, para la autoconciencia de Dios son de profecía hasta la muerte. La profecía sigue un régimen de pobreza controlada o redimida, por el hecho de que necesita todo el trabajo útil. Esto en toda su amplitud social (solo hay una autoconciencia Divina).

Los modos proposicionales alfa y beta generan mundos distintos que comparten un solo mundo lógico. El Dios alfa es Otro que el beta. Jesús de Nazaret redimió al beta.

Para el Acto no es importante ni la fe ni el rito. Mira tú si es importante mirar a los ojos del hombre como quien mira a los ojos del Misterio.

El concepto es un recurso para el Acto, pero no el Acto mismo. La Verdad Absoluta no es proposicionable a través del concepto; no se dice, se muestra. El proceso del concepto es cosmológico. Al igual que con el proceso del tiempo, que se compara con el tiempo del reloj, el concepto debe compararse con otros procesos, hasta que acaba en salida del modo de figuración. Actividad del pensamiento, cosificación del pensamiento, identidad pensamiento=cosa... al fin es el modo de figuración, cuya forma general será la de Wittgenstein o cualquier otra. La Verdad Absoluta se da en la naturaleza en sí de un modo determinado de figuración de la autoconciencia (esos que tienen oídos para oír, o los cuarenta cocodrilos).

Una diferencia entre un antiproyectado y un deviniente es que los primeros miden distancias en el plano del ser, y los otros miden diferencias.

La naturaleza no solo es inerte a la figuración (es un eco. Por su naturaleza no puede contrarrestar con otra figuración. La naturaleza no habla, sino que hace lo suyo), además de eso la arropa. Esta es la complicidad entre la naturaleza inerte (naturaleza inerte es todo lo que abarca el campo de visión) y el modo figurativo, entre el hecho y el modo de figuración. Podemos acordarnos de la parábola evangélica de las hermanas Marta y María. En esta parábola, Jesús mostró sus preferencias por el acto deviniente de contemplación de una, sobre la necesidad y contingencia de la vida diaria y sus posibles reglas...

Dicen Isidoro Requena y Jacobo Martín con mucho acierto en la excelente introducción al TLP de Witt, nota 43: *- Para el análisis, estados anímicos supuestos como el pensar, la creencia o el propio decir, no son sino texturas lógico lingüísticas tras las que no hay sujeto alguno-*... Un resto mortal le habla a otro resto mortal a través de su textura lógico lingüística... ¿Por qué crees que dijo Jesús de Nazaret eso de *dejad que los muertos entierren a sus muertos*? Es muy importante para Dios la textura lógico lingüística que tenga tu resto mortal. Fuera de bromas, este tipo de intuiciones o certezas refuerzan mucho la identidad materia=espíritu y la proposición como soporte del acto segundo aristotélico. También refuerzan la convicción de que el hombre en vida está ya en la Otredad. Un ejemplo de esta misma proposición, vista desde el modo antiproyectado de figuración, es el dicho de *pedazo de carne bautizada* que los católicos ponen para categorizar cierto tipo de pobreza irredenta que no es capaz de poner en hechos lo que el signo del bautismo dice prefigurar.

Habría que decir: *yo quiero levar Razón, Verdad o Fe... dependiendo de por donde ande Dios*. Pero llevar verdad lógica en un océano tautológico, o razón en un mundo en el que no se puede decir en realidad mucho más allá de *p*, o Fe donde solo hay y habrá hombres... mejor será dejar hacer a Dios. No se si será por esto que al hombre le conviene hacerse Dios, más pronto que tarde. Pero un Dios así: nada, *p*, hombre. La conversión es precisamente esta conversión en Dios: que Dios se haga múltiple en algo llamado por ejemplo *tú*, y que luego de eso permanezca múltiple. Parece que Jesús vino a hacer Dios a los que se quedaron atrás (y no eran estos precisamente los pobres irredentos, sino los fariseos).

Si el sentido es la posibilidad de verdad, sea quieta o en movimiento, el hecho de que esta verdad se manifieste bajo dos formas figurativas distintas indica claramente que una es verdadera y otra falsa. Aquí se debe interpretar lo verdadero como el buen uso de la verdad lógica, o la razón o la fe, según las necesidades del imperativo profético verdadero, que es el que genera pobreza redimida en toda la amplitud política, desde la autoconciencia hasta el ordenamiento social. Recordamos que la verdad lógica no puede detentar a la Verdad absoluta, solo puede *mostrarla* como verdad en los hechos (si procede, que suele no proceder) o como razón o como fe o como otras combinaciones de estas a la vez.

Para Wittgenstein era tanto o más importante lo que no se dice que lo que se dice. ¿Quiere esto decir que, una vez establecido un modo de figuración dominante, su contrario queda forzosamente del lado del mal? ¿Y cómo se hace eso? Si la figuración pone la proposición y esta pone la existencia (lo que es el caso moral. Una cosa lógica no puede ser meramente posible, debe además darse) parece ser que el mundo es creado en lo natural en el acto primero aristotélico, y en lo real en el acto segundo (el creador aquí es el hombre): de aquí es de donde deriva Dios, el Dios que viene y el aparecido. Hacer figuración no por los hechos pasados, sino por los por venir. Un hecho es un hecho por venir si es Dios el que lo pone con la sola intervención del hombre. Este es el verdadero hecho nuevo, tomado como nueva creación, con independencia de la muerte. La clave aquí es el pacto, pero estos pactos necesitan obligatoriamente una confianza radical en el hombre, como clave de arco de la Fe Verdadera.

La filosofía establece nuevos límites místicos a través (atravesando) la proposición (la proposición está dentro del mundo y el hombre dentro de la proposición). En estos nuevos límites no hay vacío o sinsentido, sino el Dios nuevo, que es el verdadero Dios en la Historia (el ser ahora). La función de los profetas es simplemente dar lectura de esos nuevos límites místicos... Por ser nuevos no invalidan a los antiguos, solo los modifican o amplían (con respecto a una zona concreta de la autoconciencia). En una identidad materia=espíritu esto tendrá un correlato lógico proposicional en lo médico, fundamentalmente determinando un nuevo límite de salud. ¿Y con respecto a toda la autoconciencia?... Toda la autoconciencia es precisamente nuestro campo de visión. No es importante que sea infinita (un infinito ficticio por cierto, ya que la autoconciencia no soporta toda la complejidad, solo un poco, o mucho poco a poco), sino que esté preparada para los cambios de sus límites (allanad el camino del Señor, enderezad sus sendas). No hay mejor senda para el Señor que un mundo que no se dobla sobre sí mismo (más bien el curvus de Agustín de Hipona, que el curvus in se. Hay hombres que no son curvus).

¿Qué es un hecho deviniente con respecto a una proposición? Wittgenstein iguala a Dios a la forma general de la proposición: a Dios no le queda más remedio que ser la forma general de la proposición, si es que quiere ser igual al hombre respetando su libertad. Dios es la autoconciencia y el hombre es la comunidad (amarás a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo). La enemistad entre Dios y el hombre viene mucho de esta determinación, ya que la comunidad actualmente es todo menos el respeto por una autoconciencia individualizada (una comunidad de profetas es un manicomio), además de porque hay mucha profecía que es enfermedad mental, además de que existen infinitos grados desde la antiproyección pura hasta el devenimiento puro.

Los hechos responden a la posibilidad de Verdad y no a la Verdad. Quiere decir: Los hechos respetan tanto la Verdad Absoluta como la mentira absoluta. Si algo lógico no puede ser meramente posible, es que lo posible contiene* a lo lógico y no al revés. Es por esto que la proposición viene después de la figuración.

Ser una cosa sería una textura lógico-proposicional que tendría que ser capaz de mostrar un sentido acorde con el Devenir del Dios Verdadero, que es el Devenir de la Nueva Autoconciencia, o de la vieja deviniente (que ya tenía un valor probado de devenimiento, etc... movimientos de la autoconciencia). En la identidad materia=espíritu la idea y el ser coincidirían en ser una textura lógico-proposicional. Es esto precisamente lo que significa el hecho de que la figuración alfa sea igual a la beta en la forma general de la proposición, y aquí Platón sí llevaría razón al decir que la idea es el verdadero ser y el resto es apariencia. El conservadurismo puede haber sido la antiproyección de la Idea platónica.

La figuración beta es folklórica y legendaria. Este folklore se dedica a infundir miedo para obtener beneficios políticos y para replicarse (figuración eleática). Este terror lo es siempre hacia el Devenir (en sus formas de pasado-presente-futuro) y hacia otras culturas. El Derecho empieza a tener problemas de fundamento cristiano cuando un imperativo ético o de conciencia no procede del Devenir, sino del folklore. La única manera de evitar que la autoconciencia haga una figuración errática o deviniente (parecida a la locura), como la figuración cristiana, es evitando que el campo figurativo no determine o prohíba determinadas ecuaciones de posibilidad lógica o proposicional. Para que esto ocurra, el único modo es la condenación de esa posibilidad, categorizándola como un mal. Esto es lo que se hace mediante el folklore. Esta perversión figurativa frente a la verdadera (que sí es la utopía pura), poco a poco va postfigurando un mundo realizado, o mundo de hechos, y prefigurando un espacio lógico-figurativo cada vez más y más autodeterminado contra el figurativo verdadero (Dios confunde a los necios) hasta convertirse en mentira pura, incluida la materia y el espíritu. Todo el bien producido estaría bajo la capa de la mentira (esa rara parábola en la que Jesús confesaba desconocer a los que decían hablar de Él. O esa otra idea de la maligna virtud, o reñirle a los pobres en su pobreza). El hecho de que al Devenimiento también se le pueda llamar folklore se debe a que solo hay una forma general de la proposición. ¿Qué significa todo esto?, pues que la forma general de la proposición es el mundo, y es su forma lógica, de modo que el Devenimiento consistirá en dar a esa forma lógica un sentido por encima de la proposición. Jesús de Nazaret hacía esto a través de parábolas, por ejemplo. Así es que : se es mundo, según la cosmología católica, solo por figuración beta (dime de qué presumes y te diré de lo que careces). En este caso Witt. lleva razón si dice que el yo es el mundo por la identificación yo=mundo=estructura lógica=forma general de la proposición. Pero se es alfa por el sentido de la proposición. Para saber si algo es alfa o beta hay que ver hacia dónde apunta la figuración lógica, o el yo. Solo hay dos direcciones en la identidad materia=espíritu: riqueza y pobreza, o más bien, profecía y antiprofecía según esté la profecía o no desvinculada de un objetivo de beneficio. En definitiva, según qué carga *eléctrica* tienen los *bastones* o las formas figurativas en sus puntas, que es de donde parten las proposiciones y crean el mundo.

Peregrinar no es buscar una circunstancia por encima de la circunstancia, sino enfrentarse a lo desconocido y viajar por el desierto. La vara y el callado evidentemente los lleva uno. Eso es lo que significa que Dios se lo da todo al Hombre, sin dejar por ello de ser Dios.

En la contratación general con el hombre son muy importantes los contratos sin pedido. Ni vas a pedir producto ni vas a dejar que te lo vendan. Pero eso no significa que tú no tengas que establecer el contrato. Lo atado en la tierra, queda atado en el cielo.

A una proposición ética no se le puede asignar una ecuación de razón lógica... que pueda ser confirmada por los hechos... con una función de verdad. A una proposición lógica sí. Una proposición ética es o una orden o una intención. Una proposición lógica muestra una ecuación. Una ética muestra su modo de figuración. Los hechos vienen después. Se diría que la proposición ética usa la proposición lógica con toda desfachatez, y Dios también lo hace así. En realidad, mística, ética y estética son la misma cosa.

El Devenir es un espacio ganado en el seno de Dios. Aunque el movimiento natural, el tiempo, diese marcha atrás, el Devenir de tiempos futuros no afectaría al Devenir de tiempos pasados. Por eso el Devenir sí es un valor Verdadero.

La ética no puede ser sobrenatural porque está obligada a la forma general de la proposición. Lo único Divino no es la ética, sino su modo de figuración. Los hechos que de ahí se derivan serán devinientes, aunque queden constreñidos políticamente al absurdo, pero no deberán faltar para el cristiano en lo puntual y concreto. El Dios conocido solo nos convierte en Hijos fieles, el Desconocido en Hijos pródigos.

La utopía no existe. En realidad es sustituida por el Mal, ya que los hechos deben responder a la figuración profética.

Uno pregunta a la Otredad y la Otredad hace explotar el Objeto en lo que es el caso, en forma de nube de Prandtl-Glauert.

 

* Por Kant:

1.- Lo que concuerda con las condiciones formales de la experiencia es POSIBLE.
2.- Lo que está en interdependencia con las condiciones materiales de la experiencia es Real.
3.- Lo determinado por condiciones universales de la experiencia es Necesario.

Pero yo más bien considero lo posible como Otredad en conexión con una autoconciencia sorda ciega y muda. Por tanto ilógica. De este modo es como podría decir que la forma de figuración está fuera del mundo.

*

«La naturaleza de lo real no dispone de un modelo de perfección como referencia, como dicen los sofistas. La idea de una "realidad verdadera" que trasciende la multiplicidad de las apariencias constituye la restauración de un mito regresivo, cuya función ha consistido siempre en perpetuar alguna forma de dominio o de explotación con el recurso a un "orden verdadero e inmutable".
Las dos actitudes expresadas arriba siguen estando presentes en nuestro tiempo. Sin embargo, el predominio ha correspondido, durante toda la Historia de Occidente, a la actitud heredera de la platónica, retomada y potenciada al máximo por el cristianismo.»
S. RABADE.- J.L. ARCE. - J.M. BENAVENTE. - A. CURRAS. (1978). Historia de la Filosofía. Madrid: G. del Toro. Editor

Sinopsis

Nos hacemos figuras de los hechos... esta es una famosa frase de Wittgenstein. Esta de arriba es una figura del mundo en su totalidad.

 

 Este de aquí abajo es el ontomotor en movimiento. Un ontomotor es un motor de ser. Los hombres ponemos el ser deviniente (a esto le llaman "apertura a lo metahistórico"); unos para devenir directamente en y desde el seno de Dios: profetas y amigos de Dios en general, lo conozcan o no :confianza desde el vacío radical, Misterio, imperativos categóricos contra-beneficio, ausencia de algoritmos meméticos (no hay una mémesis profética porque la profecía es lo que se suma a la naturaleza para devenir), estos se diría que producen superser en el ser (lo conozcan o no); y otros, los no devinientes, que producen ser en el ser (abundancia de ser, abundancia cosmológica, abundancia material y tumores de este tipo, "riqueza-eficacia-eficiencia-beneficio-algoritmos meméticos"). El modo de figuración en el seno de Dios es Misterioso, independientemente de la abundancia cosmológica. Desde la identidad materia=espíritu hay que decir que la generación material visible no es la única, y existe materia oculta que soporta el Devenir como naturaleza pura de Dios en el hombre. Nos acordamos de esas parábolas de los muertos dormidos o la del Dios de "vivos" de que habla Jesús de Nazaret...

El gran problema de todo esto es la contingencia propia del ser visible, que impide que haya un lenguaje manifiesto de Dios, también llamada Verdad. Hay un solo lenguaje, porque hay una sola identidad materia=espíritu, y Dios piensa que es suficiente para ser proposicionado. Todo dependerá del modo proposicional. El modo proposicional depende del movimiento del motorcito este llamado ontomotor. Es esta figura que aparece abajo

 

Si acordamos que el ser visible se establece en "estados de cosas", en la conocida definición de Wittgenstein, nuestra cosmología deviene en estados de cosas, según la marcha del devenir de Dios en el sentido del tiempo. Los estados de cosas se establecen como naturaleza muerta, llamada naturaleza, y como naturaleza invisible, en simbiosis necesaria. Ambas naturalezas establecen lo real y lo meta-real, lo histórico y lo meta-histórico. Esta simbiosis entre estados de cosas lógicos o naturales-proposicionales y metalógicos o misteriosos e invisibles están determinados por dos leyes necesarias: la acausalidad del mundo visible (docilidad del mundo a los modos de figuración de la autoconciencia) y la causalidad del metalógico (devenir de Dios por imperativos proféticos en dirección perpendicular al movimiento de la naturaleza). La descripción de estos dos estados que acabamos de hacer es en sí misma ambivalente, porque la proposición es incapaz de soportar una verdad absoluta, ni creo que sea ese su fin último. El fin último del lenguaje es el hablar de Dios mismo, que es un hablar del hombre mismo.

Aunque Wittgenstein dijese que no es posible hablar más allá de los límites místicos, yo personalmente no tengo otra intención. Gracias a Dios, más allá de los límites místicos no se dan esos límites. ¿Quién no acompaña a su madre en un paseo tranquilo por la ribera?

 

 

 

Intentar resolver estos dilemas de un modo permanente, de manera que pudiesen ser objeto de planificación (dependiente solo y exclusivamente de algoritmos cosmológicos o meméticos) llevaría a cualquier "parte interesada" a solicitar que le fuese presentado el  Dios Desconocido. Cuando esto no es así, porque no hace falta que sea así (no es el caso), la solución del devenir de Dios solo puede resolverse por la coincidencia profética, en una confluencia o acuerdo de las autoconciencias, de modo que la figuración del mundo visible e invisible  de respuestas al devenir en la diversidad, de forma que no entren en conflicto unas con otras. Esta máxima tendría la forma: "dos profetas son iguales". El objetivo de estas páginas es hablar de cómo se hace esta profecía de modo falso o verdadero, ayudados por el pensamiento deviniente, aquí y allá; en este y en este otro autor.
Todos los que intentan presentar a Dios de un modo permenente son sospechosos de antiproyección, argumento básico de todo este pensamiento, y que no es más que una simpleza conocida: la trascendentalización de la moral con la finalidad del beneficio, personal o comunitario. Esto que parece una máxima de primera categoría en cuanto al valor, esconde la guarida de la alimaña. El diablo se esconde metafísicamente en la identidad materia=espíritu, en las mismas categorías de pensamiento, y campa a sus anchas en el paisaje de la idea de Dios.
Gracias a Dios, el lenguaje es ambivalente y puedo condenar a mis enemigos con los mismos tipos de proposiciones.
La universalidad kantiana del imperativo categórico la cambiamos por la perpendicularidad de ese imperativo, que debe cumplirse para cualquier cosmología, y en cualquier estado de cosas. Esto no es plenamente universalidad, sino libertad de Dios, Devenir de Dios en la autoconciencia, con plenitud de Dios y de hombre, en todo hombre. Aquí no hay doctrinas. La doctrina es totalmente ineficaz para esta operación. Esta es precisamente el ancla del hombre en el seno mismo de Dios en el presente continuo.
... pendiente...

 

 

 

Explicaciones

 
Es el caso que el mundo está dividido en dos corrientes de pensamiento: progresistas y conservadores y sus infinitas variantes locales. La localidad máxima es la individualidad, que es de donde emana y a donde retorna toda esta tormenta.

En medio de esta tormenta deambula el problema de la verdad, que todos reivindican. Solo existe un lenguaje (no hablo de idioma, hablo del hablar humano con todos sus signos lógicos). El lenguaje es establecer figuras de los hechos. El hombre hace y se hace por los hechos. Las figuras lógicas de los hechos (el lenguaje) es una cosa que hace el hombre del mismo modo que se hace en matemáticas: poniendo puntos. El entendimiento entiende por el lenguaje de los hechos. Los hechos no tienen un lenguaje que ofrecer. Nosotros ponemos el lenguaje, el signo lógico. De este modo el hecho tiene poca entidad por sí mismo, salvo que el lenguaje lo haga acorde a la verdad. Esta concordancia con la verdad es lo que se reivindica de un lado y otro del mundo, o mejor, desde los dos mundos existentes. Estos dos mundos tienen modos diferentes de poner puntos, de forma que puede decirse que incluso existen dos mundos distintos, o incluso más si los hubiese, aunque en su mayoría son variantes de los dos principales.

La concordancia con la verdad no es una topología de los hechos, sino una metafísica individual del lenguaje. Desde estas páginas se defiende la idea de que la concordancia con la verdad se da en una parte existente y presente del hombre pero invisible, donde el encuentro con Dios (o con la Otredad para los no creyentes) es directa y clara. Este sitio se llama Acto (una figura alegórica de esto es la nube de Moisés). La concordancia con la verdad se da no en una forma lógica del lenguaje, sino en cierto sentido derivado de este y al que se le llamada tautología. Se le llama tautología fundamentalmente porque el hombre no puede decir cosas más allá de *el ser es* y tiene que intuir la verdad como un *sentido* en la figura lógica de los hechos. Las tautologías pueden ser alfa o beta en función del tipo de devenir que una cosmología individual produce desde su libertad salvaje interior. Las dos cosmologías que se han identificado como principales son la *deviniente*, porque establece su sentido hacia la pobreza redimida, y la antiproyectada, que establece su sentido hacia la riqueza y su pobreza irredenta derivada como subproducto. La riqueza y la pobreza son *funciones de verdad* parecidas en su funcionamiento a las funciones de verdad de Wittgenstein. Este metalenguaje es el que habla de la parte escondida de las cosmologías individuales, y que no puede ser dicho por ningún lenguaje construido. Este metalenguaje es el Devenir (origen del movimiento y el tiempo visibles). Mientras el lenguaje lógico se mueve en el espacio-tiempo, el metalógico se mueve en un eje perpendicular al anterior y por el que el espacio-tiempo tiene su sentido en sus parámetros de sujeto, objeto y movimiento. Este eje perpendicular establece el espacio de la Otredad, donde mora Dios y establece fundamentalmente el parámetro de devenir como cumplimiento del Misterio en el hombre, o Dios en el hombre. Este cumplimiento no se establece a través de ningún tipo de sujeto-objeto-movimiento llamado Dios o llamado Misterio (antiproyección) sino solo y exclusivamente a través del y en el hombre. Es por este hecho por el que se dice que el hombre tiene la misma libertad que Dios, despreciando la contingencia, o que la Verdad es mayor que Dios, despreciando la fe, o que la fe es mayor que la Verdad, despreciando a Dios... Esta es la soledad y el abandono absoluto del hombre en el plano del ser. Jesús de Nazaret hablaba en parábolas que eran tautologías alfa, pero sabía que había quien le entendía. Esa es nuestra única esperanza, la roca donde afianzar nuestra *confianza radical* como dice Hans Kung. Muchos huyen de esta agonía escondiéndose debajo del cubo trascendental que forma el plano del ser con el eje del devenir, replegándose en exclusiva hacia el plano del ser, donde todo absoluto es medible, incluido Dios. De esta forma se dedican a engordar sus estómagos hasta la hora de la muerte. Al huir de Dios y del Misterio se convierten en depredadores, y pastorean el ser. Miden el absoluto aunque haya pruebas científicas de su imposibilidad o aunque el mismo lenguaje lo prohíba. El hacer del hombre está doblado hacia el espacio del Misterio, aunque esto no le garantice el Devenir (mal llamada Salvación), pero sí le permite hacer cosas que solo a Dios están permitidas (lo que al hombre le es imposible, es posible para Dios). Si el lenguaje tuviese la capacidad de decidir lo posible o lo imposible, veríamos a Dios con solo decirlo. Antiproyectar es atraer al Dios de la Otredad para firmar contratos con el hombre: es cumplirse el hombre en Dios (antiprofecía) y no cumplirse Dios en el Hombre (profecía)...

La pobreza redimida es la que contrata y ata solo con el hombre (lo atado en la tierra queda atado en el cielo). La riqueza contrata con el hombre y con Dios. Por eso la pobreza redimida, de la que se habla a través de tautologías alfa, no necesita ningún tipo de fe trascendental, le basta con el hombre para contratar. De este modo cumple el principio de humildad e identidad con Dios: busca lo bueno en sí y en el otro, es capaz de ver y vivir la multiplicidad por el ser. La riqueza y su pobreza irredenta se dicen a través de tautologías beta: necesitan de la fe para poder tener un actor necesario en sus contratos con el hombre. La riqueza debe poder arriostrar el ser en categorías de alejamiento o cercanía a la categoría principal de Dios. No miden multiplicidad de ser sino distancias entre seres, que son en realidad un inefable y no se pueden medir.

El hombre está solo y absolutamente solo, y así deviene en Dios, porque es Dios el que tiene que cumplirse en el hombre (contratos hombre-hombre) y no el hombre en Dios (contratos hombre-Dios). Si quieres tener fe puedes pensar que la soledad del hombre es algo más que soledad.

En la lógica convencional sería tan fácil como usar una función veritativa y comprobarla en un hecho en particular. Para el negocio de la verdad, hay que asignarle además una concordancia con el Acto o el Misterio. Para los creyentes hay una función veritativa clásica, que es la pobreza redimida: que es la identidad entre la fe y el sustento y todas las identidades derivadas. La derivada principal es la profecía, que es la ley por la que la verdad se presenta como imperativo categórico. Para que este trueno no destruya al hombre es necesaria la referencia al primer hombre Dios, que es Jesús de Nazaret. Este es el que se lleva todo el trabajo de rescatar a los antiproyectados en sus formas de señor y siervo, y de guiar a los devinientes o profetas. El devenir destruye con inocencia todo el ser y la identidad entre materia y espíritu.

Puedes traducir todo esto a tu lenguaje particular sin perder el sentido. Ojalá te sirva para descubrir a la alimaña y profetices contra ella. Esto último es el afán que acompaña los contenidos de esta página.

Diccionario

ACTO: Es el agujero por el que el hombre entra al seno de Dios. Esta figura no tiene nada que ver con la muerte, salvo que se de un Acto en la muerte. Dios es un Dios de vivos, y los muertos entierran a sus muertos. Se presenta en la viñeta de Operaciones (acto segundo aristotélico), en el ciclo simple o en el expandido del ontomotorCARNE: Es el porcentajeantiproyectado de la cosmología individualESPÍRITU: Es el porcentajeDEVINIENTE de la cosmología individualDEVINIENTE: Hombre DEVINIENTE, o Jesús de Nazaret si el hombre estáantiproyectadoCURVA DEVINIENTE: Es la curva dibujada por los puntos del Acto de una cosmología individual en el espacio metafísico normal al plano del ser, llamado espacio de Dios u Otredad para los no creyentes. No se asimila con una nada o un espacio vacío porque Dios, el Misterio o la Otredad devienen hacia su propio seno, mientras que la nada no deviene. La nada es una figura sicológica. Solo atrae hacia sí en el plano del ser. La nada es pobreza irredenta. Es un subproducto de la riqueza, como toda la pobreza iredenta. La otredad o Dios contienen al ser.

TIEMPO: Rastro que deja el devenir sobre el plano del ser. Es una especie honda de la partícula Acto. Da cuerpo al plano del ser y lo establece como dado-construido. También se le puede llamar estela del ActoPOBREZA / RIQUEZA IRREDENTA: Pobreza o riqueza subproducto de la elección de la riqueza como figura lógica de la naturaleza de Dios. Es la figura metalógica (lenguaje de la materia=espíritu) del odio al Dios verdadero (con sus grados). Sus cosmologías se conjugan con tautologías beta; el resultado de sus cosmologías es un falso devenir, que es un devenir aplastado en el plano del ser. Se dice por ello que están antiproyectados porque ese devenir debería ser normal al plano del ser, que es por donde circula Dios POBREZA / RIQUEZA REDIMIDA: Pobreza o riqueza subproducto de la elección de la pobreza como figura lógica de la naturaleza de Dios. Es la figura metalógica del Dios verdadero. La riqueza redimida no debería ser otra cosa que una suma de pobrezas redimidas. Sus cosmologías se conjugan con tautologías alfaCOSMOLOGÍA: Cualquier figura lógica que sea capaz de representar totalmente la vida de una persona. Se puede representar en forma de cuatro viñetas conectadas con dos exteriores que representan la naturaleza, la comunidad o la multiplicidad en general. Cada una de las viñetas representa una labor troncal: labores directivas-logísticas-operativas-evaluativas Dirección-Recursos-Operaciones-Mediciones DROM) de la conciencia y la autoconciencia. Cada viñeta es un cubo donde puede entrar a su vez de nuevo otra cosmología completa referente a esa viñeta en particular Esto sería expandir la cosmología o el ciclo DROM. La cosmología gira en el sentido del tiempo y su resultado principal es la profecía. El movimiento del ciclo modifica el ser individual, por eso se le llama ontomotorPROFECÍA: Conclusiones directivas de una vuelta del ciclo del ontomotor de acuerdo a los resultados obtenidos con los datos de la topología del ciclo anterior. Hay dos tipos: la verdadera, que se corresponde con la pobreza redimida, y la irredenta, que se corresponde con la pobreza irredentaTAUTOLOGÍA ALFA: Lenguaje DEVINIENTE. Sentido de una proposición que la hace congruente con la pobreza redimida: congruencia entre la figura lógica del lenguaje y la figura lógica de DiosTAUTOLOGÍA BETA: Lenguaje no DEVINIENTE o antiproyectado. Sentido de una proposición que la hace congruente con la pobreza o la riqueza irredenta LENGUAJE: Forma operativa de la materia=espíritu. Sinónimo de hacer, que es otra forma operativa de la materia=espírituSER: Resíduo del Acto. Singularidad metafísica del devenir. Es parecido al efecto de la singularidad de Prandtl-Glauert que ocasiona la nube de condensación al romperse la barrera del sonido. Se muestra como dado-construido. Es visibleSUPERSER: Lo dado y devenido. Es el ser resultante del Acto. Es invisible...

ONTOMOTOR: Representación gráfica del movimiento de la cosmología individual. Onto es obligado para la vida visible y natural (dada) y posible para la Misteriosa, también llamada eterna. Motor es su movimiento interno. Que sea posible no significa que no sea absoluta en sí en el hombre, sino que se presenta en el acto segundo aristotélico como un devenir perpendicular al mundo visible, congruente con los resultados del ontomotor (parábola aquella de que Dios confunde a los necios).


Una visión del mundo es un entorno para contratar. Se contrata con el hombre para el acto segundo aristotélico (acto-operación-dasein-proposición). Pensar en el sentido del mundo es comparar el mundo con los términos del contrato. A eso se le llama orar (así se lo llama, por ejemplo, Wittgnstein). Si el mundo tiene sentido, el hombre deviene en Dios en el acto segundo. El mundo tiene un acto segundo apropiado a Dios. A este acto segundo apropiado a Dios lo llamamos Acto. Este es el agujero por el que el universo pasa a Dios. El paso se hace desde la autoconciencia del hombre. El acto segundo se da en la autoconciencia, como parte oculta de la operación (materia oculta). El Acto de Dios responde a imperativos proféticos, que son independientes de la excelencia de una cosmología en particular. Los actos segundos son establecidos única y exclusivamente entre hombres. No hay nada llamado Dios que forme parte de esta operación. Dios deviene como devenir hombre del hombre. Este es el principio de transformación (natural y sobrenatural). El hombre, estableciendo fundamentalmente dos tipos de modelos de contratos, divide el mundo en dos, cosa que tiene un correlato en el acto natural o político. Los dos tipos de contratación son: el que incluye y no incluye a Dios en las cláusulas del contrato. El que incluye a Dios en las cláusulas del contrato con el hombre se dice que "antiproyecta". Dios interviene en el proceso figurativo por el que establecemos visiones del mundo, pero solo lo hace como referencia para establecer categorías y hacer proposiciones. Esto lo hace un ateo y un creyente de la misma manera. La fe no es trascendente si no produce resultados de devenimiento. El devenimiento, casi siempre tiene la forma de pérdida y no de beneficio (algo que se deja, y no algo que sobreabunda. Como quien estrangulase una manguera de agua). Dios y el hombre son una y la misma cosa. Si no fuese así, un pajarillo valdría más que el hombre. Por paradójico que parezca, los que antiproyectan no quieren ser Dios, por las *supuestas* pérdidas que acarrea. Estas verdades afectan a la individualidad de manera casual, y a la colectividad bajo la forma de "unión meteorológica" de individualidades casuales (la multiplicidad se comporta como una tormenta. Que responda o no a un algoritmo (mem) es lo de menos.

Si el hombre tiene conciencia de estas dos modalidades de contratación, y es incapaz de conversión o transformación porque se lo impida la enfermedad de la antiproyección, debe pactar.

Una variable ética puede ser un valor matemático. Pero de todas las variables, la primera que hay que pactar es la de los mínimos necesarios para la contratación "DEVINIENTE" entre hombres. Los mínimos son aquellos desde los que el devenimiento del hombre (que los antiproyectados llaman "hombre nuevo") es efectivo (es un punto de no retorno de Dios para el acto segundo). Por debajo de los mínimos, podemos acordar la figura de Jesús de Nazaret. Pero nunca como excusa para no devenir (por ejemplo usando a Jesús de Nazaret para contratar... El hombre que se ha convertido en Dios, no se puede volver a usar para contratar). Que la realidad esté llena de antiproyección no quiere decir que no haya por ahí un "resto de Israel" (hombres que están deviniendo en Dios). Hablando mal y pronto: es una vergüenza que te tenga que salvar Jesús de Nazaret.

Meter a Dios como parte interesada es una corrupción del contrato ya que Dios no es alguien con el que se puedan establecer actos. Es un inefable. Dios se alegra por la conversión de un injusto pero no entra a las cláusulas del contrato del hombre con el hombre. Dios habla al hombre con palabras de hombre y al modo humano... Insistimos en la idea de Dios como oportunidad y devenir del acto del hombre con el hombre.

Un diagrama de este estilo puede usarse con fines muy dispares, dependiendo del modelo de contrato. Estos modelos de contrato en realidad no dependen de las definiciones de Dios o del mundo, aunque en la realidad se establecen así*... Por eso todos estamos sometidos a la misericordia. Un contrato en condiciones debe ser un inefable. De otro modo no habría recursos que funcionasen para el acto desde el inefable Dios (la sabiduría, la habilidad y los reflejos con la otredad o Dios...) ni el acto devendría a Dios, ni en el % de cumplimiento del contrato habría indicado ninguna cantidad de cambio o metanoia , ni mi visión del mundo o mi visión de Dios avanzarían en el salto al infinito... Vuelta y vuelta, cada vez más fuerte, para saltar el espacio infinito que me separa de Dios.

*La conjugación del principio de verdad en el lenguaje está por hacer (más bien es imposible por la misma estructura lógica de la proposición). Del otro lado, la endoconjugación del lenguaje para crear una imagen de Dios adecuada al interés es lo que siempre se hace...

La ciencia es lenguaje. Tener fe dogmática en la ciencia es tener fe dogmática en el lenguaje. Un lenguaje es una explicación del mundo y del hombre. Tener fe en una explicación del mundo es contrario a la verdad revelada. La verdad se da en el acto, y el acto no es un lenguaje, es el punto de encuentro con la verdad. ¿Cómo puede el científico sentirse competente para los hechos ?. No puede hacer tampoco esto.

Powered by Redaxscript 2.1.0 o Design and realization by Jörg Steinhauer & Henry Ruhs